A veces para explicar Matemáticas es necesario poder tocar aquello de lo que se está hablando. Ayer en clase pudimos hacerlo. Para entender cómo funcionan los cuartos y las mitades, tocó clase con naranjas.
Sería bueno repetir en casa la experiencia:
para ello se pueden coger varias naranjas (por supuesto, al final hay que comérselas) y partirlas en mitades y cuartos, para saber cuántos cuartos y mitades se necesitan para formar una, dos o cuatro naranjas.
Me gusta que haya comentarios en las entradas.
ResponderEliminarPedro.